lunes, 31 de enero de 2011

Releyendo un mail.

Te necesito. Simplemente eso, te necesito. Porque... No me imagino mi vida sin vos, o mejor dicho, no quiero imaginarla. Porque te necesito en ella. Necesito un futuro con vos. Es todo lo que quiero, me haría TAN feliz. Y por un momento me pongo a soñar despierta, con eso... Y sonrío, no puedo parar de sonreir, te juro... ME HACES MUY FELIZ. No puedo explicarte lo raro que se siente, esa sensación de querer disfrutar el presente juntos pero a la vez querer asegurarme un futuro con vos...
Me acuerdo cuando una vez te dije que ya fue, que no la sigamos, que era para quilombo y que convenía cortarla antes de que pasara algo más. Creo que fueron 4 días como máximo. No pudimos, nos necesitábamos, todo el tiempo. Vos me lo habías advertido ya, pero me dijiste que si yo pensaba que era una solución, entonces ibas a bancarme en la decisión que yo quisiera tomar. Mi cabeza decía "cortala ya, no te metas en líos" pero mi corazón intuía algo mucho más fuerte que los prejuicios del resto y no se pudo hacer el boludo. Recuerdo perfectamente que el día que te dije que nos cortemos el mambo vos me mandaste un mail, hermoso... Hubo varias cosas de él que me mataron, varias frases que me dieron la pauta de que esto que estaba pasando no era una estupidez, sino que era algo mucho más profundo y grande.
Será como vos decías en ese mail entonces... ¿Será que "fueron nuestros corazones los que se agarraron un ratito"? Esa frase me destruye... Lo que me mata es ese "un ratito", no quiero que nuestros corazones se agarren un ratito, mi amor, no, eso no, quiero que se agarren, para siempre. Que se tomen bien fuerte y no se suelen más. Cuando pienso en ese par de días que pasamos así no entiendo qué mierda es lo que estaba pensando, si en el fondo siempre supe que quería compartirlo todo con vos. Te amo mucho corazón.

No hay comentarios:

Publicar un comentario