Y en mis sueños te imaginaré como siempre lo hago, junto a mí acostado, abrazándome, dándome un dulce beso de las buenas noches, de esos besos que sólo vos sabés dar; de esos que hacen que no me importe todo lo que haya ocurrido antes o vaya a pasar después, de esos que me encierran juntos a vos en una burbuja que no me deja salir, de esos que hacen que pierda la noción de todo lo que hay a mi alrededor, que me dejan con más ganas de esos. Y sólo de esos, de ningunos otros.
Y entonces sueño que dormimos juntos, toda la noche... Despreocupados. Y me despierto y puedo verte ahí; al lado mío, en la misma cama que yo, y tu cara dormida se apoya suavemente sobre tu almohada, que la enmarca haciéndola lucir aún más hermosa de lo que es. Y me dan ganas de abrazarte, de besarte, darte las gracias, decirte que te amo y todo a la vez porque es mi sueño y el día que lo cumpla podré sentir lo que siento cada vez que lo sueño: la sensación, -esa hermosa-, que es el despertarme al lado de la persona que tanto amo. Esa, es la más preciosa del mundo y yo, NO LA CAMBIO POR NADA. Te amo.
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