jueves, 24 de febrero de 2011

7 meses


Esta debe ser la frase que más te dije en este tiempo pero que nunca NUNCA me canso de repetir, porque es la más pura y sincera... La más real y espontánea y la que quisiera que algún día la entendieras... Y es que te amo, y mucho. Ya no sé cómo decirlo para que suene sincero, porque de tantas veces que te lo dije ya parece como el discursito de todos los días (como nuestra versión del Padre Nuestro casi te diría jaja), pero es que nunca en la vida vas a entender todo lo que yo te amo, porque ni yo entiendo cómo es que se puede amar a una persona de esta manera en la que yo te amo a vos. Porque cada vez que me pongo a pensar en lo que siento por vos me emociono, mucho. Siento que sos todo lo que necesito e incluso más. Mucho más de lo que merezco también.
Te juro que no puedo creer la hermosa persona que sos... Tu corazón es increíblemente hermoso y enorme, y es el único que quiero, el que elijo yo para mi vida y el que quiero conservar para siempre. No puedo evitar emocionarme cuando pienso en la persona increíble que Dios me puso en el camino, agradezco tanto que me haya cruzado con vos. Si no estarías vos le faltaría algo a mi vida... Unos colorcitos de esos bien lindos que vos me regalas todo el tiempo, que me dejan pensando y soñando, que me invitan a cuidarte y a quererte como lo hago, que me dan ganas de hacerlos más vivos cuando los veo medio opacos, que me contagian cuando los míos están medios grisáseos... Esos colorcitos que amo y que sólo vos podés darme, porque sos vos, al fin y al cabo, todo lo que quiero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario